GASTRONOMIA
Desde diciembre a febrero, pucheros y ollas "andan en danza", ya que
es tiempo de sacrificar al cerdo. Las carnes de segunda: careta, rabo, pies...
acompañarán a las legumbres y a los guisos y estofados de los
meses fríos; las carnes de primera, se dejarán listas para la
cura y se probarán en crudo: jamón serrano y chorizo casero. Febrero
trae también los florones de Santa Águeda, pretexto gastronómico
que se degusta en reuniones familiares; antaño, las "aguederas"
salían a lomos de burros cargados con aguaderas repletas de florones
para regalar a cambio de una propina, con el fin de merendar todas juntas. Para
los más pequeños se reservaba la comida del "Domingo Gordo"
de Carnavales que acudían a casa del padrino de Bautismo.
En Carnavales,
se mantiene la costumbre de "cocer el huevo". Por la mañana,
las pandillas de niños salen a recoger la "perra para el rancho",
o el dinero para una merienda colectiva. Antiguamente compraban huevos y escabeche,
hoy, postres y otras golosinas. Con un juego de cartas se adjudicaban varios
cargos: el As de Copas, animaría la fiesta con cancones propias de
"la cantarina": el As de Espadas, actuaría como la "recadera"
y el As de Oros, asignaría la casa donde se irían a merendar.