En el plano socio-político, dado el bajo número de hidalgos, se llega a un acuerdo con los "homes buenos pecheros" según el cual estos últimos ocuparán el cargo de cada tres años. En cuanto a la población, son ya 1.182 habitantes, con 315 vecinos, un cura, tres capellanes y un religioso.
El siglo XIX resultará aciago para Carbonero el Mayor. Entre 1800 y 1803 se da una peste de alcance desconocido y, entre 1804 y 1805 rebrota la epidemia volviendo a hacer mella en la población. En esta situación llegan los ejércitos franceses y el orden impuesto se altera surgiendo partidas rebeldes como las del guerrillero del Bustar, Esteban Pastor López, que aunque en un principio combate al enemigo ocupando distintos grados en el ejército nacional, acaba pasándose a la guerra de guerrillas. Concluída la Guerra de la Independencia se le devuelve la graduación militar, en cuyo escalafón irá ascendiendo con el tiempo, y llega a representar a Segovia como diputado en distintas legislaturas.
Con la desamortización el municipio sufre la enajenación de aquellos bienes de propios y comunes cuya propiedad no puede demostrar. Más tarde, en los años 1854, 1855 y 1856 el cólera afecta al pueblo, que por aquellas fechas y según D. Pascual Madoz alberga en su término 2.092 habitantes.
Tierras de Carbonero