Más
tarde en el período que transcurre entre la revolución del 68
-y el destronamiento de Isabel II- y la abdicación de Amadeo de Saboya
en 1873 se producen tensiones entre los vecinos. No obstante, a pesar de esta
evolución de los hechos, a finales de siglo, Carbonero se muestra optimista
y emprendedor, actitud que se ve claramente en su apoyo a la construcción
de la línea ferroviaria entre Madrid y Valladolid.
Ya en el siglo XX, Carbonero el Mayor alcanzará en el año 1956
los 3.007 habitantes cifra que, como en otros pueblos ha ido cayendo (2400
hab. en 1994), si bien en Carbonero se frena en parte, debido a la creación
de sus industrias cárnicas y a otras alternativas creadas por los propios
vecinos del lugar.